Etapa 3: “De Palas del Rei a Melide: un día de lluvia, granizo… y gratitud”.
- Ana Fatima Rivera Aguirre
- 31 may 2025
- 3 Min. de lectura
Iniciamos el tercer día del Camino Francés( desde Sarria rumbo a Santiago de Compostela).
Veníamos de dos jornadas intensas, recorriendo 27 kilómetros por día. Aunque la mayoría de peregrinos suele hacer este tercer tramo de una sola vez (casi 30 km), nosotras decidimos dividirlo en dos. Pensamos: “esto nos permitirá descansar un poco”… ¡y qué gran decisión fue! (lo recomiendo hacer, asi disfrutas del camino y de los lugares)
La noche anterior nos había llovido, el cuerpo ya lo sentía, y algunas de mis amigas apenas habían podido dormir. El cansancio acumulado comenzaba a pesar.
Ese día, Palas del Rei amaneció con lluvia, y no solo eso: el clima nos retó de verdad. Frío, charcos por todos lados y, para sorpresa nuestra… ¡granizo! en medio del camino paramos para tomar un café y empezó a caer granizo, y gracias a ese momento de pausa, no lo sufrimos tanto. Vimos trozos de granizo grandes y que golpeaban con fuerza. Todos los peregrinos no lo podíamos creer. Solo nos decían es Galicia.
Aunque la distancia de ese día era “solo” de 15 kilómetros, la intensidad del clima lo hizo sentir eterno. Mis zapatos se mojaron completamente, incluso con cobertores.
Caminamos por senderos abiertos y expuestos a la intemperie, así que la lluvia terminó entrando igual. (💡 Consejo práctico: ¡lleven guantes impermeables! El frío es fuerte en esta etapa).
Afortunadamente, encontramos refugio en un restaurante acogedor, atendido por una familia de brasileños encantadores. Nos recibieron con una sonrisa, comida deliciosa y una bebida calientita y espirituosa que reconfortó cuerpo y alma. 💛
Y aunque fue un día desafiante, el Camino seguía siendo hermoso. Al acercarnos a Melide, cruzamos un puente simpático y en ese instante... ¡salió el sol! ☀️ Fue como una caricia del cielo y nuestros ánimos se elevaron de inmediato.
Nos habían advertido que la recepción del hotel cerraba a las 4:30 p.m., así que corrí los últimos 2 kms como si fuera una carrera, y logramos llegar a tiempo. Nos hospedamos en la Pensión Ferradura, un hotel pequeño, lindo, lleno de detalles y ubicado cerca de la zona más turística de Melide. Las dueñas fueron especiales y amorosas, nos hicieron sentir como en casa. (¡Súper recomendado!)
Y lo mejor: la cena era pulpo… ¡y fue en uno de los lugares más famosos por su pulpo! No puedo describir lo rico que estaba. Como dato fuimos a la Pulpería A Garnacha popular para disfrutar del pulpo a la gallega en Melide. Otro consejito, cuando vayan a cenar haganlo temprano en todos los lugares, porque cuando se llena la experiencia no es igual. Nos dimos cuenta que cenar entre 6:00 y 7:00 p.m. hace una diferencia, despues es dificil porque son muchos peregrinos. En Melide hay otro lugar famoso para el pulpo que esPulpería Ezequiel es considerado el mejor lugar para comer pulpo. Este restaurante ha ganado el Premio Nacional Plato de Oro en 2022.
Después de la cena el sol de la tarde-noche,estaba rico, en la epoca que fuimos que fue abril el sol se ocultaba a las 9:30 p.m.
Esto hizo que pudieramos hacer una caminata tranquila por el centro, algunas compritas, y conocer el lugar. Todo hizo de Melide una parada muy especial.
Al día siguiente, la dueña del hotel nos preparó un desayuno lleno de detalles, de esos que no se olvidan. En ese momento sentí algo profundo: en el Camino, sentirte cuidada es esencial. Porque el cuerpo y la mente luchan a diario, y ese cariño recibido se vuelve parte de tu fuerza.
🌿 Aprendizajes del día:
El buen ánimo de mis compañeras y las ganas de seguir, incluso bajo lluvia y granizo, hicieron la diferencia.
Comprendí que el servicio con amor transforma experiencias, y que incluso en los días difíciles, si encuentras el lado bonito… todo se vuelve una vivencia hermosa.









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